Carta desde la India / by jaume juncadella








Hola a todos companys!!

Bueno, al final me decidí a escribiros a todos juntos, quizás un poco tarde, justo cuando regreso a Delhi para coger el avión hacia casa. Ahora estoy en Dharamsala, donde el gobierno Tibetano espera en el exilio la libertad, que palabra tan difícil de entender, no?

Pues sí, se termina el viaje, pero me he dado cuenta que los viajes nunca terminan, nos pasamos la vida viajando, caminando hacia un destino, y me he dado cuenta que eso lo hacemos queramos o no, luego tener la libertad de dar nuestros pasos según nuestras decisiones es lo que te llevan a estar en paz contigo mismo, no atarse a cadenas que realmente no existen, elegir tu propia muerte.

Imagino que no os escribí a todos antes porque no sabia que explicaros de la India. No sabia como definirla, he estado durante todo el viaje buscándole un significado especial, el porque a la India, el que tiene de extraordinario todo esto, busqué en la gente, en la tierra, en el cielo y en la montaña, en el espíritu, pero no encontré respuestas, me he ido lejos para buscarlas.

A alguien muy especial una vez le dije, que quizás no habían tales respuestas, o que no había hecho las preguntas correctas, o que las respuestas eran simplemente un silencio, pero después de un mes aquí me he dado cuenta al fin. Creo que he podido calificar lo que ha sido para mi este viaje en este maldito y maravilloso país. No os podéis imaginar... Un discípulo le preguntaba a su maestro zen, hacia donde vamos?, el maestro zen, caminando lo miraba pero no le contestaba, el discípulo pensativo seguía pensando y preguntándole, hacia donde vamos maestro?, y el maestro zen al final les respondió: "Ya estamos". Eso es lo que me ha pasado, la respuesta la tenía tan cerca:

La India es como la vida, es como tu te reflejes en ella. La odias y la amas, cuando parece que llegas, todavía te pone obstáculos, cuando parece que encuentras, has ido por el camino contrario, te equivocas y aciertas, te intenta elegir tus pasos y luchas por caminar en libertad, te pone obstáculos en el camino y a los segundos te muestra un sol cegador. La India es mentirosa y verdadera a la vez, te engaña y te muestra la verdad, respira y muere. Tienes tu destino en la India, pero como en la vida, puedes tener un camino llano o un camino lleno de obstáculos, solo es cuestión de suerte y de elegir tu propia suerte. La India es como la vida y la respuesta a mis ciegas preguntas solo ha sido una palabra: VIVIR. Creo que la respuesta ya me la llevé desde mi casa.

Ahora recuerdo las palabras de mi queridísimo Carlos cuando llegó a Finisterre y se encontró con el océano.
He tenido el sol en mi espalda, dejo la lluvia, he llegado hasta donde ya no puedo caminas mas, ahora me doy la vuelta hacia casa, y tengo el Sol de cara, un día claro y esplendido.

Por la ventana veo las montañas donde empieza el Himalaya, estoy como a unos 60 km de los grandes picos, no llegaré allí hoy, pero no me importa, porque solo depende de mi llegar allí, es tan fácil como querer hacerlo.

A los que nos vemos pronto, os abrazaré en que llegue, tengo regalitos para todos... a los que tardaremos un poquito más en vernos, os llamaré y a los que nos nos veremos nunca, mucha suerte... encontrar la felicidad es solo cuestión de quererla encontrar.

Adeuuuuuu.
Os quiero.