De lo que vemos a lo que sentimos. “La Churrería de al lado de mi casa” / by jaume juncadella

A veces, lugares y palabras te pueden quedar muy marcados en la memoria. Esos espacios se convierten en algo especial e íntimo. Nadie los percibe como tú por lo ocurrido en aquel instante fortuito. Lo miras, y siempre te viene a la mente ese momento en el que cambió algo dentro de ti y aquel rincón deja de ser vernáculo para siempre

Hace mucho tiempo, mi padre, en la misma esquina dónde en alguna ocasión le acompañaba para comprar churros como desayuno especial de los domingos, me comentó que justo debajo había habido un refugio de la Guerra Civil Española. Yo, aunque niño, siempre estuve interesado en ese triste periodo de la historia. Imaginaba en vez de aquella churrería, cuyos dueños eran los padres de un compañero de escuela fallecido años después en un trágico accidente de tráfico, a gente huyendo de las bombas fascistas.


 Ahora, en mis visitas esporádicas a casa de mi familia, sigo viendo ese espacio con ojos de aquel niño, oyendo sirenas antiaéreas y viendo a gente bajando hacia el refugio, pero también recuerdo aquella churrería y aquel compañero de clase que jamás  envejecerá para mi.


Busqué información sobre si era cierta la afirmación de mi padre sobre el refugio, pero no encontré rastro sobre su existencia. Aunque sí importaría para la Historia en mayúsculas, poco importaba para mi historia en minúsculas. En mi realidad, esa esquina siempre será especial.